Llevo siglos(una eternidad) sin actualizar el blog, pero debido a mi vida ajetreada( he tenido algunos problemillas) no he tenido tiempo. Como últimamente estoy inspirado en historietas que voy escribiendo, he decidido hoy poneros una aquí. Espero que os guste y recibáis lo que intento transmitir en ella, primero colgaré un trozo y al día siguiente otro.
Hacía un día soleado de primavera, aún soplaba una ligera brisa que hacía recordar que unos meses atrás había sido invierno, aún así la gente ya disfrutaba de ese Sol espléndido y decidía ir a la playa o a algún sitio agradable para tomar los rayos solares.
Aquella tarde Matt decidió ir a pasar un buen rato con unos amigos que vivían un pueblo más allá del suyo. Quedó con sus amigas Nora y Alice para ir con ellos a verles. Al parecer había fiesta y querían aprovechar al máximo ese fin de semana para pasarlo lo mejor posible. Una vez llegaron al pueblo fueron a buscar a los demás a sus respectivas casas, el municipio estaba lleno de gente, todos los habitantes caminaban por la calle parándose a observar cada paradita que había con objetos curiosos, juegos y demás, todas las calles estaba adornadas y en una de las plazas más grandes estaban montando una gran carpa para la fiesta de esa noche.
Finalmente picaron a casa de Sarah, que ya les estaba esperando desde hacía un buen rato. Cuando les abrió la puerta mostró su cara mas seria, aunque no podía ocultar una leve sonrisita.
-¡A buenas horas! Llegáis más tarde y me salen canas.
-¡Lo sentiiimoooos!-dijeron al mismo tiempo.
-Venga, vamos a buscar a los otros 2.
Bajaron la gran avenida principal hasta llegar a un pequeño cruce, de ahí siguieron caminando hasta llegar al portal donde vivían Gabriel y Dana. Picaron al timbre y enseguida contestaron.-¡Ahora bajamooos!-dijo una voz femenina.
A los cinco minutos bajó Dana. Ella era una chica espontánea, siempre decía las cosas como las piensa, tenía el cabello castaño y los ojos color miel. Siempre se podía contar con ella, por eso todo el mundo la quería mucho. Miró a todos, abrazó a todos y se sentó en el portal a esperar.
-Mi hermano ahora baja, se esta terminando de peinar. Es pero que yo, jajajaja-dijo riéndose.
-Madre mía, sois tal para cual. -contestó Nora.
-Para veros por un agujero.-añadió Alice.
Todos comenzaron a reír. Al rato se abrieron las puertas del edificio y salió Gabriel por ella. Se parecía bastante a su hermana, en algunos aspectos. El tenía el pelo castaño oscuro y unos ojos marrones muy expresivos, siempre tenía una sonrisa para todo el mundo, aunque más de una vez se había llevado palos muy grandes. Era poquita cosa, ya que era delgadito y podía parecer pequeñín, pero era un chico bastante atractivo.
-Ya estoy.-dijo
-¿Seguro? Yo aún te veo despeinado.- dijo Sarah picajosa.
-¿Donde?-preguntó Gabriel mirando su reflejo en los cristales de la portería.
Todos empezaron a reír de nuevo, metiéndose con Gabriel y haciéndole rabiar. Una vez se saludaron todos decidieron ir al parque que hay al lado de donde estaban montando la carpa, una vez allí mirarían que harían esa noche.
Continuará



